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Charla Invierno Cultural: Rusia sin Nieve |
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Escrito por Salvador Cava
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jueves, 04 de marzo de 2010 |
La charla trató sobre el viaje que hice en el verano de 2008 a entre otros lugares SAN PETERSBURGO y MOSCÚ. Empecé ilustrando donde está situado geográficamente San Petersburgo, en el golfo de Finlandia a orillas del mar Báltico a 60º N, en plena desembocadura del río Neva.
Dicha ciudad fue construida por Pedro I el Grande en 1703, tras vencer a los suecos en una guerra provocada por él mismo, ya que Rusia tenía problemas de crecimiento económico durante el siglo XVII por no tener salida al mar y los turcos se lo impedían al Sur a través del Mar Negro. Lógicamente, primero construyeron la Fortaleza de San Pedro y San Pablo para defenderse de posibles ataques enemigos, pero rápidamente empezaron a realizarse palacios y canales, así como iglesia y catedrales. La ciudad creció muy rápidamente y pronto fue designada capital de Rusia en 1712. Lo fue hasta 1918, y a lo largo del tiempo se ha llamado San Petersburgo (la ciudad de Pedro de origen alemán) hasta 1914, Petrogrado ( nombre en ruso) de 1914 hasta 1924 al entrar en guerra Rusia con Alemania, Leningrado de 1924 hasta 1991 en la época soviética, y nuevamente san Petersburgo.  Cuando entras en San Petersburgo la sensación que tienes es ver la ciudad más bonita del mundo. Un montón de palacios, canales, iglesias y catedrales. Recuerda a Venecia, pero a mi me gustó incluso más.  Entre los palacios destaca el Palacio de Invierno, donde residían los zares, junto al palacio del Ermitage, donde pueden contemplarse cerca de tres millones de piezas culturales. Además de la plaza circular Nevskij Prospect de donde se vertebra el centro de la ciudad de forma radial. Otros lugares destacados son La Catedral de San Pedro y San Pablo, la Catedral de San Isaac, Peterhof (Palacio de verano) y muchos más monumentos como la Catedral de la Resurrección (llamada de la sangre derramada), en honor al lugar donde fue asesinado el zar Alejandro II en 1881 junto a uno de los canales, como en una de las fotos podeis ver. Otro de los atractivos que tiene esta ciudad, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO(su centro histórico) es que si viajas entre el 11 de junio y el 11 de julio, la posibilidad de ver ese fenómeno llamado Noches Blancas, consistente en fusionar el crepúsculo con el alba, habiendo apenas noche y observándose un cielo muy especial. Dicen, que para enamorado, está muy bien pasear a orillas de los canales, durante esta época, a esas horas. Es muy romántico.  Después continué hablando sobre Moscú, tras llegar en el tren de medianoche entre ambas ciudades, y fuimos directamente a la Plaza Roja, donde pudimos ver la Basílica de San Basilio con ese especial combinado de colores de sus cúpulas, además de El Museo Nacional de Historia, el Mausoleo de Lenin, así como el centro comercial Gum. En los dias siguientes vimos mas iglesias que hay dentro del Kremlin como la de la Anunciación entre otras. En Moscú hay gran número de monumentos, teatros, catedrales. Destacaré la del Cristo Salvador junto al río Moscova, el teatro Bolshoi, el edificio de las Siete hermanas construido en la época de Stalin donde está la Universidad Estatal, el Ministerio de Exteriores y varios hoteles.  Mención especial cabe hacer sobre el metro. Es espectacular pasear por las estaciones de metro, donde pueden contemplarse unos decorados espectacularmente bonitos. El metro tiene una estructura radial-circular y fue inaugurado en 1935, pero para soportar las inclemencias meteorológicas que sufren los moscovitas es muy de agradar circular por esta red de transporte público. Podéis comprobarlo en las imágenes mostradas. En definitiva, me resultó un viaje muy bonito, y a todo el mundo que le guste viajar le recomiendo que lo haga alguna a estas dos ciudades, pues son impresionantes.
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